- ¿Qué haces aquí?
- No podía dormir, salí a dar unas vueltas y termine en este lugar.
- Estas son las puertas del infierno y yo soy el mismísimo Satanás
- Si claro, contante otro.
- Pasa por estas puertas y lo podrás comprobar con tus propios ojos.
- Flaco si me queres robar, róbame de una no me vengas con cuentos chinos.
- Lo único que tienes de valor para mi no te lo puedo robar aquí arriba.
- Uhh, además de loco sos puto, dejate de joder yo me voy a la mierda.
- No para, pregúntame cualquier cosa que solamente podría saber el diablo.
- Bueno a ver, ¿Qué mierda haces con todas esas almas que te robas?
- Primero yo no me robo nada, la gente me la da así de onda nomás.
- De onda no, más bien te aprovechas y buscas las debilidades y ahí estafas a lo loco.
- No te creas que es tan fácil, además este también es un trabajo honrado.
- ¿Qué tiene de honrado ser el diablo?
- … … .. .., no se muchas cosas, pero no te las puedo decir.
- Bueno pero no me contestaste que haces con las almas.
- Bueno mira, vos sacias tu hambre con comida, yo lo hago con almas.
- Que fraude loco, yo que me imaginaba algo re grosso y lo único que haces es comértelas, que desilusión.
- No me bardies flaco que me estas haciendo calentar.
- ¿Y que vas a hacer?
- Me comeré tu alma.
- Yo no tengo alma, pero si tengo un regalito para vos.
- ¿QUEEE? Noooo…
- Veni para acá hijo de puta que la vamos a pasar bien…
Y así el Curupí se cogió al diablo…
Febrero 9, 2009 a las 3:19 am |
Che, boludo: dejate de fumar esos hongos, solo porque no conseguis eight…Eso te termina haciendo mierda la cabeza igual que la coca (cola), el interné, el heroes of might and magic y tantas otras cuestiones concebidas por el mismisimo satanas tras la intrépida acción de una chota curupience…