No puedo entender ni mucho menos explicar con precisión los hechos que acaban de suceder, recuerdo estar rodeado por 6 o 7 perros-luz, a punto de perder mi vida, luego sentí esos filosos dientes enterrándose en mi cuello y finalmente esa interminable oscuridad, estaba seguro que se trataba de la muerte, sin embargo desperté y me encontré con este aterrador paisaje, restos de perros-luz y sangre por donde se mire ¿Acaso había sido yo el culpable de semejante masacre o tal vez había recibido alguna misteriosa ayuda?
Lo perturbador del asunto es la alevosía con que fueron destrozadas estas criaturas, si bien trato de crear conclusiones que me descarten como autor, un extraño presentimiento y más que nada todos estos restos de carne debajo de mis uñas y entre mis dientes me hacen suponer que dentro de mi duerme una bestia incluso más peligrosa que los ángeles.
Ya solo restan pocos kilómetros, en cuanto llegue tendré tiempo para descansar y analizar fríamente lo que acaba de suceder mientras tanto solo debo concentrarme en dar el próximo paso.