Mensajes mal interpretados podrían derivar o bien en un conjunto de situaciones fortuitas o quizás en la más cruel de las guerras, en ambos casos existe una falla que desvía el curso mismo del universo, lo cual me lleva a suponer que la existencia misma no es un barco sin timón, el timón existe solo que la única manera de manipularlo es por medio de cuestiones que dependen de la interpretación del destinatario que ni siquiera sospecha nuestras intenciones.
Ahora bien, podríamos elaborar algún mecanismo que nos permita manipular la interpretación que el destinatario dé a nuestro mensaje, pero en ese caso la mal interpretación seria forzada por lo que en vez de manipular el curso solamente estaríamos convalidándolo.
La única manera que se me ocurre es convertirnos en el destinatario de nuestros propios mensajes, para esto probablemente necesitemos llegar a un estado en el que nuestro yo destinatario ignore la intención del mensaje y a su vez lo interprete de una manera que nuestro yo remitente no pretendía, entonces los hilos de la existencia bailaran al ritmo de nuestro canto… muajaja.
…la interpretación que el destinatario dé a nuestro mensaje…
Gracias ma me mi mo muuurcielago